REFLEXIÓN PASTORAL DE ESTA SEMANA

¡RECOBRE SU PASIÓN POR DIOS!

 

 

Cuando una persona se apasiona por obtener algo, cada pensamiento y cada onza de su energía las dedica a perseguir a alcanzar el objeto deseado. Nuestra mentalidad, conversaciones y prioridades se basan en lo que verdaderamente apasiona a nuestro corazón. El simple deseo nunca lleva a nadie a terminar algo. ¡Necesitamos pasión espiritual! EVITE CAER EN EXTREMOS DE LASCIVIA Y LETARGO. Lascivia es vivir desenfrenadamente por propósitos egoístas y malvados, pero la verdadera pasión es vivir desenfrenadamente para alcanzar la visión y los propósitos de Dios. El letargo es un arma mortal que el enemigo usa para evitar que el ejército de Dios cumpla lo que Él quiere hacer. Su propósito es hacer que perdamos nuestra pasión por Jesús y su reino. La apatía viene como un mano que nos cubre y nos lleva al sueño profundo. Este es el estado en el cual se encuentra la mayor parte de la iglesia hoy en día. Jesús advirtió a los pasivos, Apocalipsis 3: 16. Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca. Un serio problema en la iglesia, especialmente en los Estados Unidos y gran parte del mundo, es que a medida que la gente crece espiritualmente, y son bendecidos por Dios, menos conscientes son de su necesidad de Dios – de su presencia y poder- muchos ministros están tan cómodos con sus salarios, membrecía y rutina, que no sienten la necesidad de cambiar. Muchos creyentes son sanados, liberados y prosperados, se acomodan y terminan su búsqueda de Dios. No podemos tener hambre y sed de algo si no estamos conscientes que lo necesitamos. Y si no creemos que necesitamos algo, no lo buscamos con pasión. El letargo espiritual produce conformismo, acomodamiento e indiferencia y poco deseo de crecer (Hebreos 5:11) “tardos para oír”.  Compare esto con 1ª Corintios. 2:14, el hombre natural (incrédulo) no percibe las cosas espirituales. ¿Qué significa esto, no percibe? Carece de la capacidad para entender lo revelado por Dios (porque es incrédulo), pero cuando se cree en Cristo, se recibe la capacidad de comprender, asimilar y obedecer esta verdad (2:15).  2ª Corintios 3: 14- 16. Sin embargo, la mente de ellos se embotó, de modo que hasta el día de hoy tienen puesto el mismo velo al leer el antiguo pacto. El velo no les ha sido quitado, porque sólo se quita en Cristo. Hasta el día de hoy, siempre que leen a Moisés, un velo les cubre el corazón. Pero cada vez que alguien se vuelve al Señor, el velo es quitado. Por lo general, quienes duermen se hallan en un estado de inactividad. Sin embargo, quienes están dormidos espiritualmente quizás se encuentran muy activos, solo que no en asuntos espirituales. Suelen llevar un ritmo de vida frenético y se hallan agobiados por las inquietudes diarias o entregados a la búsqueda de placeres, fama o riquezas. Tienen tantas ocupaciones que demuestran muy poco interés por su espiritualidad. Pero los que están despiertos espiritualmente comprenden que estos son “los últimos días”, así que dedican todo el tiempo que pueden a hacer la voluntad de Dios. Veamos lo que significa: LETARGO Y ESTUPOR. Letargo: estado de somnolencia profunda y prolongada. Estupor: disminución de la actividad de las funciones intelectuales, acompañada de cierto aire o aspecto de indiferencia e insensibilidad, torpeza y desanimo, pasmo, pasividad, enfriamiento.

 

Pastora Maria de Machuca