REFLEXIÓN PASTORAL DE ESTA SEMANA

QUE ES LA GLORIA DE DIOS.

 
La Palabra habla de la gloria de los cuerpos terrenales y la gloria de los cuerpos celestiales. Nos enseña que la gloria que un cuerpo refleja por fuera, muestra lo que es por dentro, lo que se ve es el valor intrínseco del cuerpo, es decir, su esencia o valor interno 1ª Corintios 15:40 Y hay cuerpos celestiales, y cuerpos terrenales; pero una es la gloria de los celestiales, y otra la de los terrenales. La gloria de Dios es la manifestación visible y tangible del total de Su presencia impactando los sentidos físicos. Es Dios haciéndose tangible. En el Antiguo Testamento se manifestó en forma de nube, llamada Shekiná que significa “Aquel que habita” Esto se refiere a Dios viviendo en Su pueblo, describe la eminente presencia de Dios que trasciende. Esto significa que Dios se manifiesta en el ámbito físico, pasa del mundo espiritual al mismo natural, Shekiná viene de la raíz shakan que implica residir permanentemente. Tenderse para descansar. El deseo y la voluntad de Dios siempre han sido habitar, reposar, vivir entre y son Su pueblo. Por dicho motivo Dios se muestra de forma visible y tangible. La gloria de Dios es la presencia manifiesta del Dios Yahweh. DIOS SE LE APARECIO A ABRAHAM. Hechos 7:2 Y él dijo: Varones hermanos y padres, oíd: El Dios de la gloria apareció a nuestro padre Abraham, estando en Mesopotamia, antes que morase en Harán. La aparición física o la visitación de la gloria de Dios fue lo que transformo a Abraham para siempre. Cambio sus motivos, sus prioridades, sus intenciones y su vida entera. Esto causo que fuera en pos de la tierra Prometida. Asimismo, hoy en día, todo aquel que experimenta una visitación de la gloria de Dios debe ser transformado para siempre. Estos son los hombres que reciben una revelación de Dios y traen la gloria a esta dimensión natural. DIOS MANIFIESTA SU GLORIA AL PUEBLO DE ISRAEL. Números 9:16 Y si morare con vosotros extranjero, y celebrare la pascua a Jehová, conforme al rito de la pascua y conforme a sus leyes la celebrará; un mismo rito tendréis, tanto el extranjero como el natural de la tierra. 
Dios manifestó Su gloria al pueblo de Israel en forma de nube y columna de fuego; La nube los protegía de las incandescentes temperaturas del desierto durante el día, y el fuego, los calentaba durante la noche, cuando las temperaturas bajaban a punto de congelación. Bajo esa gloria shekiná se produjeron muchos sucesos sobrenaturales: el mar Rojo se abrió ante ellos, el mana, diario descendió del cielo, y el calzado nunca se gastó, en cuarenta años no hubo enfermos; Dios proveyó agua de la roca, los gigante son pudieron entrar, y muchos otros sucesos sobrenaturales. La gloria de Dios también se manifestó en forma de nube, cuando el templo que edifico Salomón fue dedicado; esto fue una señal que Jehová habitaba con Su pueblo. DIOS REVELÓ SU GLORIA A TRAVES DE CRISTO. Juan 1:14 Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad. Jesucristo vino a revelar la gloria del Padre que Adán perdió; y a través de Su muerte y resurrección nos llevó de regreso a esa dimensión de gloria, para que hoy podamos caminar, como Adán lo hizo en el principio. Continuará próxima semana

Pastora Maria de Machuca