REFLEXIÓN PASTORAL DE ESTA SEMANA

LA ESENCIA DE LA GLORIA DE DIOS

 

La gloria revelada es la marca que deja el impacto poderoso e inolvidable de Dios, el cual es visto y escuchado en lo natural.  MAJESTAD. Esta palabra es traducida en griego como “gloria” en el nuevo testamento. Cuando los cinco libros de las escrituras hebreas (el pentateuco) fueron traducidos al griego por primera vez la palabra doxa fue escogida para expresar el concepto de la gloria de Dios, porque ésta explica mejor el concepto de Kabód, la cual conlleva la noción de reputación, honor, fama, alabanza, dignidad, esplendor y brillo. La traducción conocida como Septuaginta, fue la primera en usar la palabra doxa para denotar la majestad de Dios. Más adelante la misma palabra fue utilizada en el Nuevo Testamento, incluyendo ciertas referencias a Jesús (Mateo 16: 27; Juan 1:14) Doxa, habla de la verdadera majestad que le pertenece a Dios como supremo Gobernador (Majestad en el sentido de perfección absoluta de su deidad. Al referirse al Hijo. El termino alude a la realeza majestuosa del Mesías) Siendo este el nivel de exaltación, y la condición por la cual el Padre levanto a Jesús, después que Él cumplió su propósito en la tierra, derrotando a satanás y a la muerte. La gloria de un individuo reside en su valor esencial. Si unimos las diferentes definiciones de las palabras Kabód y Doxa, diríamos que la gloria de Dios es la suma total de sus atributos, carácter y virtudes esenciales, el esplendor de su presencia y el esplendor de su majestad. Entonces podemos concluir que la esencia de Dios es su gloria. LA GLORIA DE DIOS SE MANIFESTÓ EN LA CREACIÓN La gloria (presencia) de Dios es la atmósfera espiritual del cielo, tal como el oxígeno físico de la tierra. Porque la gloria es la esencia de lo que Dios es, entonces todo está completo en la gloria. Nada está incompleto. Esa gloria fue la vida y el ambiente en el cual vivieron los primeros humanos. Dios creó al primer humano, Adán en un instante, del polvo de la tierra, y le dio su “aliento de vida”. El verdadero vivir es estar continuamente conectado a la presencia de Dios (inhalar su aliento de vida) EN LA GLORIA DE DIOS, TODA NECESIDAD ES SUPLIDA. Adán no fue bebé, un niño o un adolescente; por lo tanto, no tuvo que experimentar el mismo proceso de desarrollo como nosotros. Lo mismo ocurrió con Eva. Ellos fueron creados y formados como adultos porque, en el principio, Dios creó todas las cosas en su forma final, pero además puso una semilla en cada especie, de manera que pudiera reproducirse. Genesis 1: 12, Produjo, pues, la tierra hierba verde, hierba que da semilla según su naturaleza, y árbol que da fruto, cuya semilla está en él, según su género. Y vio Dios que era bueno. En la gloria de Dios (en su presencia manifestada) todo “es” por lo tanto, toda necesidad de la humanidad puede ser suplida, porque estamos completos. En la gloria de Dios hay sanidad, liberación y milagros (milagros creativos, tales como órganos nuevos) cuando la humanidad fue creada, no conocía la enfermedad, la pobreza ni la muerte. Después que el ser humano pecó al revelarse contra Dios, tuvo que ser removido de su presencia, y comenzó a experimentar enfermedad, pobreza y muerte. Desde entonces, todos los seres humanos pasan por el proceso de nacimiento, crecimiento y la muerte. Continuará próxima semana

 

Pastora Maria de Machuca